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¿QUÉ ES EL AUTISMO?

PARTE I

¿QUÉ ES EL AUTISMO?

El autismo, conocido también como espectro autista, es un trastorno en el desarrollo que se manifiesta en tres grupos:

  • Trastorno de la relación social,

  • Trastorno de la comunicación (que comprende la falta de comprensión en el lenguaje, así como la falta de capacidad de expresión) y,

  • Falta de flexibilidad mental; es decir, existe una limitación en las actividades que requieren cierto grado de imaginación.

Dicho trastorno se presenta en el individuo a temprana edad, es difícil detectarlo, ya que la persona que lo padece no tiene un fenotipo como las personas con síndrome de Down.

 

¿CÓMO DETECTARLO?

Como se señaló en líneas arriba, el autismo se presenta en los primeros años de vida del individuo, alrededor de los 3 años de edad; las características, generalmente son:

  • Ausencia de lenguaje, o en su caso un lenguaje pobre.

  • Conducta repetitiva

  • Evasión de caricias

  • Fijación por objetos en movimiento

  • Evasión de contacto visual

  • Falta de capacidad para interactuar socialmente

  • Falta de imaginación en los juegos

Aunado al hecho de que el niño (a) con trastorno autístico, realiza movimientos con su cuerpo, como el aleteo de manos, se para de puntitas, se mira constantemente una mano o ambas; también, puede lastimarse así mismo, golpeándose la cabeza o mordiéndose los dedos de las manos, etc.

El Dr. Joseph Artigas, Neuropediatra, da una explicación bastante extensa del espectro autista, además que establece criterios de diagnóstico para su detección. Es importante informar a los padres, que solamente los especialistas como Psiquiatras o Neuropediatras pueden realizar tal diagnóstico.

A continuación, cito un criterio de diagnóstico del trastorno autista, desarrollado por el mencionado Doctor:

«TABLA I: CRITERIOS DIAGNOSTICOS DSM-IV DEL TRASTORNO AUTISTA.

  1. Para darse un diagnóstico de autismo deben cumplirse seis o más manifestaciones de del conjunto de trastornos (1) de la relación, (2) de la comunicación y (3) de la flexibilidad. Cumpliéndose como mínimo dos elementos de (1), uno de (2) y uno de (3).

    1. Trastorno cualitativo de la relación, expresado como mínimo en dos de las siguientes manifestaciones:

      1. Trastorno importante en muchas conductas de relación no verbal, como la mirada a los ojos, la expresión facial, las posturas corporales y los gestos para regular la interacción social.

      2. Incapacidad para desarrollar relaciones con iguales adecuadas al nivel evolutivo.

      3. Ausencia de conductas espontáneas encaminadas a compartir placeres, intereses o logros con otras personas (por ejemplo, de conductas de señalar o mostrar objetos de interés).

      4. Falta de reciprocidad social o emocional.

    2. Trastornos cualitativos de la comunicación, expresados como mínimo en una de las siguientes manifestaciones:

      1. Retraso o ausencia completa de desarrollo del lenguaje oral (que no se intenta compensar con medios alternativos de comunicación, como los gestos o mímica).

      2. En personas con habla adecuada, trastorno importante en la capacidad de iniciar o mantener conversaciones.

      3. Empleo estereotipado o repetitivo del lenguaje, o uso de un lenguaje idiosincrático.

      4. Falta de juego de ficción espontáneo y variado, o de juego de imitación social adecuado al nivel evolutivo.

    3. Patrones de conducta, interés o actividad restrictivos, repetidos y estereotipados, expresados como mínimo en una de las siguientes manifestaciones:

      1. Preocupación excesiva por un foco de interés (o varios) restringido y estereotipado, anormal por su intensidad o contenido.

      2. Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos y no funcionales.

      3. Estereotipias motoras repetitivas (por ejemplo, sacudidas de manos, retorcer los dedos, movimientos complejos de todo el cuerpo, etc.).

      4. Preocupación persistente por partes de objetos.

Antes de los tres años, deben producirse retrasos o alteraciones en una de estas tres áreas: (1) Interacción social, (2) Empleo comunicativo del lenguaje. o (3) Juego simbólico.»

A partir de criterios de diagnóstico, el especialista puede determinar si el niño (a) presenta características del espectro autista, apoyado con otros instrumentos de estudio, como el electroencefalograma, la tomografía, por citar algunos; ello, para descartar cualquier otro trastorno, o en su caso, enfermedad.

Una vez precisado lo anterior y retomando las características del autismo, el niño (a) que la padece, se le dificulta interactuar con las personas que están a su alrededor, y aún con su misma familia, evade las caricias, los abrazos, tiene un pobre contacto visual, permanece aislado, no acata reglas y no establece comunicación alguna; sin embargo, utiliza al adulto como medio para satisfacer sus deseos.

Por otra parte, hay ausencia del lenguaje, o bien, llega a articular palabras o formar oraciones fuera de contexto, pues le resulta difícil comprender la semántica y gramática, para poder formar conceptos o ideas y entablar una conversación con otra persona.

Asimismo, el niño (a) con autismo, presenta patrones de conducta especiales, por ejemplo: suele coleccionar objetos que son de su agrado, como bolsas de plástico, llantas, papeles, etcétera; no acepta los cambios de rutina; experimenta cambios radicales de humor; se auto-agrede, auto-estimula; realiza movimientos tales, como balancear su cuerpo, hacer ruidos con su boca, mirarse las manos, caminar en el mismo espacio, encender y apagar las luces, aventar al aire o a los focos, objetos.

Aunado a lo anterior, el niño (a) experimenta una mayor sensibilidad en el tacto, vista, oído, gusto y olfato; por ejemplo:

No tolera las etiquetas de la ropa, se quita los calcetines y zapatos, le disgusta que le corten el cabello, que lo (a) peinen, que le cepillen los dientes; tiene obsesión por los objetos luminosos o en movimiento y se acerca los mismos a los ojos; perciben los sonidos a un nivel más alto, por lo que se tapa los oídos continuamente, le disgusta las aglomeraciones, conciertos, fiestas; huele los alimentos antes de comerlos, así como objetos de su interés; es selectivo (a) en la comida, no le agrada las opciones en los alimentos.

Este conjunto de trastornos es típico de una conducta autista; sin embargo, como lo indiqué anteriormente, el diagnóstico debe realizarlo un especialista en Neurología y/o Psiquiatría.

Cabe mencionar, que en la actualidad existe bastante información sobre el espectro autista; sin embargo, a fin de coadyuvar a los padres que enfrentan esta circunstancia, resumí los aspectos que considero importantes para conceptualizar qué es el autismo y su detección temprana.

Bibliografía:

  • “El Trastorno Autístico”, Dr. Joseph Artigas, [email protected]

  • “Mejorando la calidad de vida de tu hijo autista o hiperactivo”, Leticia Domínguez Rodríguez, Derechos Reservados 2001, Aguascalientes, México.

  • “El Autismo en niños y adultos”, Lorna Wing, Editorial Paidós, 1ª edición, 1998.

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